|
Que -según leo en El País- va a promover una nueva ley, llamada de Igualdad de Trato, "que erradicará la discriminación social por motivos de religión, sexo, creencias, orientación sexual u origen racial, entre otros". Esto, lo mismo que la Directiva europea de hace unos meses y similar contenido, me hace completamente feliz. Significa, amigos, que dejarán de discriminarnos a los que ahora estamos perseguidos -o por lo menos mal vistos- por motivos de religión (católicos); de sexo (hombres); de creencias (nacionales); de orientación sexual (marcada inclinación hacia las mujeres, aunque ya queden pocas, pues la inmensa mayoría no pasa de ser vulgar hembra); y de orígen racial (blancos). Significa también -espero- que los gilipollas como los del Ayuntamiento de Gijón, que se han gastado los cuartos públicos en llamar imbécil a todos los que no seamos "puta, negro, marica, moro, sudaca, mujer" -según muestra la foto que me hace llegar mi camarada Arturo- serán debidamente llamados al orden y al trullo. ¿O no va a ser eso, doña Bibiana?
|