SOBRE LOS CADAVERES.

Publicado el 1 de Febrero, 2008, 18:20. en General.
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Los que se exponen -o van a exponer, o se han expuesto- debidamente desecados y plastificados.
No hace mucho, la exhibición de un cazador bosquimano disecado en el Museo Darder de Bañolas, levantó un considerable revuelo. El conocido como negro de Bañolas llevaba muchos años allí, sin que a nadie le pareciera ni bien ni mal; simplemente, estaba, de igual forma que en otros museos están las momias egipcias, o las incas, o los pocos huesos rescatados de algún lejano antepasado nuestro.
Pero la giliprogresía hizo de aquello un caso de racismo, y el pobre negro de Bañolas fué deportado como si fuera un inmigrante ilegal, y enterrado en algún país africano que se avino a aceptarlo muerto de igual manera que rechazan admitir a los vivos.
Y ahora, no sólo uno -de desconocido orígen y antigüedad- sino una decena de cadáveres, recientemente plastificados, -porque en nuestra avanzadísima civilización no noa vamos a quedar en la momificación vulgar- sirven de revulsivo de tripas.
Eso sí, con las bendiciones científicas de los gorrinos de campanillas que andan más cerca del doctor Mengele que de Ramón y Cajal.