|
Porque ahora resulta que lo de Kenia no es un rifirafe por un quítame allá esos votos, sino una guerra tribal, lo cual demuestra el altísimo grado de democratización alcanzado por un país. Ello viene a demostrar, también, dos cosas. La primera, mi teoría -basada en Spengler, porque no voy a colgarme medallas ajenas, como si fuera un Bono cualquiera- de que la Historia tiene sus reglas, de manera que todos los pueblos deben recorrer un camino inevitablemente. La colonización europea en Africa -inglesa principalmente- ha impedido que todas esas tribus resolvieran sus problemas a su debido tiempo, y antes o despues lo tienen que hacer. Lo mismo ha ocurrido en los Balcanes, que sometidos al Imperio Austro-Hungaro no resolvieron a su debido tiempo las guerras de religión que Europa vivió durante un par de siglos. Antes o despues tenían que resolverlas, y el resultado es que lo han hecho con aviones, tanques y ametralladores en vez de con lanzas, mosquetes o culebrinas. Y con la gigantesca estupidez de la llamada comunidad internacional, que ayudó lo suyo. Lo segundo que demuestra lo de las luchas tribales de Kenia, es que siempre es posible un retroceso histórico, de forma y manera que aquí, en España, volvemos a estar metidos en eso mismo, las tribus eúskaras dándose de bofetadas entre ellos pero en las mejillas de España; las catalanistas rebelándose contra el proceso histórico que los hizo grandes allende el Mediterráneo y queriendo volver a la caverna; los galegos entonteciendo a los niños con la obligación de hablar y estudiar en una lengua tan universal como el galego... Ya veremos cuando empezamos con los tiros...
|