NI PERSONAL, NI PROFESIONAL

Publicado el 24 de Noviembre, 2007, 19:22. en .LA TRIBUNA DE ESPAÑA.
Comentarios (2) | Referencias (0)

Así define -ni personal, ni profesional- un fulano que dice llamarse Félix Martínez un blog donde publica gratuitamente las cagadas que en El Mundo quieren cobrar. O acaso, ocultar.

Hace bien en definirlo así: este individuo ni es persona ni -mucho menos- un profesional de nada. Acaso de la histeria, la mentira y el odio ignorante. Otro de los animalillos de compañía del Pedrojota, en definitiva. Pero uno al que sólo deja graznar en la edición catalana, al parecer, porque en aquellas queridas tierras, gracias al señor Pujol -del cual el fulano Martínez hace encendida loa, llegando a definirle como luchador antifranquista, menuda empanada tiene el mozo, o menuda cara dura para aprovechar el tirón y tratar de vender, aunque sea a peso, un librillo que sobre ese personaje parece que escribió- abundan los ignorantes de la Historia y aún más los adoradores de las historietas. Por ejemplo, el que dice llamarse Félix Martínez.

Se inventa -acaso quería deletrear un guión de cómic como el que ilustra su cabecera- que Blas Piñar fue el organizador de los atentados del Batallón Vasco Español, al que hace responsable del asesinato de los abogados -supuestamente laboralistas- de la calle Atocha. Y como consecuencia de su cogorza, maldice de que Blas Piñar siga vivo y le desea una muerte lenta y dolorosa.

Bueno, Felisín: esto te retrata y me libera. A partir de este punto, queda claro que ninguna atadura moral me obliga a tratarte como persona, y puedo libremente decir que yo, en cambio, no te deseo una muerte lenta ni dolorosa. Con que te muerdas la lengua y la pluma -en ambos sentidos- me doy por satisfecho.


"Es desgraciadamente cierto, vencieron, pero como les recordara Unamuno no convencieron más que a los que compartían con ellos la condición de criminales y de asesinos, los psicópatas que disfrutaban componiendo los comandos que, de noche, subían a sus automóviles cargados de armas para secuestrar a cualquiera cuya existencia les ofendiera para hacerlos formar en las tapias de los cementerios y disparar para arrebatarles lo único que les había quedado, una penosa vida bajo el yugo del criminal Franco"


Joder, Felisillo; a tí te han contado la Historia, pero en tu necedad has cambiado los protagonistas. Lo que describes ocurrió, ya lo creo que ocurrió. Pero eran los tuyos, los que al final perdisteis la guerra, los que lo hacían. Probablemente por eso perdieron la guerra: porque los tuyos eran tan cobardes, que en vez de irse a luchar al frente, cara a cara, como hombres, se dedicaban a la caza de cualquiera que les resultara antipático. Que no eran fascistas, tontillo; que eran pobres gentes que nunca se habían metido en nada, pero tenían vergüenza. Aunque, bien visto, tener vergüenza y comportarse como un ser humano es mas que suficiente para que los tuyos -Felisín, lameculos- no puedan tolerar su existencia.

Aunque en tu blog "Perros negros" dices tener 39 años -esos, para un perro, son demasiados; ve cuidándote, chihuahua, no te alteres y, sobre todo, deja el alcohol y la coca, que te sientan mal-, afirmas que "no deberían poner a prueba la paciencia de los que acumulamos más de 70 años de ansias de justicia."

Mira, idiota: si en este sistema hubiera justicia, tu estarías en la cárcel, cabrón, porque tu última frase cae de lleno en la apología de los crímenes contra la humanidad: "Toda España debió ser Paracuellos".

Menos mal que, después de contar otra historieta de tebeo sobre un camarero que como era buena persona no degolló a un Gobernador Civil, das la clave de todo: "Pero a los hombres buenos los estamos enterrando y entre su prole, la siguiente generación, hay un número suficiente de hijos de puta que sí habría dado al cuchillo el uso que debió tener."

Tú mismo te lo dices. Y es en lo único que aciertas.