SOBRE LA PROCREACION (Ahora, en serio).

Publicado el 25 de Julio, 2007, 19:30. en General.
Referencias (1)

A propósito del comentario anterior -demasiado fácil, lo confieso- cabe hacer algunas precisiones al citado artículo del ex-bellotari Rodríguez Ibarra.
Dice el buen señor que la sociedad ha cambiado, y que ya no se tienen hijos con el propósito de que nos mantengan en la vejez, gracias a la sociedad de bienestar que él y otros bellotaris nos han traido.
Esto demuestra un sentido utilitario del ser humano muy en la línea socialista: el ser humano como mercancía, como objeto, como consumidor o productor; en definitiva, como cosa.
Define como conquista histórica la incorporación de la mujer al trabajo, dejando de ser reproductora para pasar a ser productora, frase que me exime de demostrar mi anterior aserto, puesto que queda claro el papel de la mujer como cosa que produce.
Pasa luego el ilustre bellotari a distinguir entre generación analógica y digital para reforzar su teoría de que la mujer ha dejado a un lado la misión de traer hijos al mundo. Y arguye que las viejas formas de vida son incomprensibles para los jovenes. "Tan incomprensible como pretender alcanzar la autoridad en el aula -con el vd. por delante- con el profesor armado con la tiza, la pizarra y los intolerables libros de texto, enseñando cosas que no les interesa a quienes, toda la información, multiplicada por millones, la tienen en Internet."
Sin duda, para un bellotero lo que se necesita saber es lo que está en Internet. Ponga usted, pues, a sus hijos a visitar páginas porno, donde aprenderán todo lo necesario para considerar a la mujer -felizmente liberada de su tarea procreadora- como un mero objeto con el que satisfacer sus necesidades fisiológicas. Aprenderán a usar y tirar a las mujeres, si no es que esas mujeres digitales no se ven a sí mismas de tal guisa.
Aprenderán también a skribir komo vrdadros crtinos, komo kbstros. Sran tan analfabtos ke sguiran votando a su partido o al de la acra d enfrnt, ntr borracheras, coitos indiscriminados y abortos smanals.
(Lo cual, traducido para personas normales, quiere decir: Aprenderán también a escribir como verdaderos cretinos, como cabestros. Serán tan analfabetos que seguirán votando a su partido o al de la acera de enfrente, entre borracheras, coitos indiscriminados y abortos semanales).
Ruego perdón si mi dialecto SMS digital no está bien: es que ya estoy mayor y pertenezco a la generación analógica, aunque mi digitalización me permita usar las nuevas tecnologías para, por ejemplo, llamarle a usted, señor Rodríguez Ibarra, bellotero. Amén de otras cosas, que por discreto callo.
También reconozco que debe pertenecer a la generación analógica el considerar a la mujer como compañera, esposa, fuente de fortaleza en la adversidad, persona digna de consideración, de amor y -en algunos casos perdidos, como el que suscribe- auténtica veneración. Considerar a la mujer como la unica criatura que puede llevar la vida en su seno, la que educa a los hijos -la enseñanza se da en la escuela; la educación, en casa- porque es, biológicamente, la que más cerca está de ellos en los primeros y decisivos años; considerar a la mujer como lo más merecedor de ser honrado, defendido, cuidado, amado, sobre la tierra, es algo totalmente obsoleto.
Pero uno, analógico, obsoleto y -encima- católico y facha, sigue pensando así.
Aunque la inmensa mayoría de las mujeres de su sociedad del bienestar no lo merezcan.