SOBRE EL DOCTORADO.

Publicado el 10 de Noviembre, 2006, 13:19. en General.
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El título de Doctor Honoris Causa en Ciencias, que la Universidad de Santiago de Compostela va a retirar a Francisco Franco, alegando que se le concedió en 1965, bajo un régimen dictatorial, y que no reúne los méritos científicos ni personales para ostentar dicho honor, que "se concede por las universidades a aquellas personas que en atención a sus méritos académicos o personales sean acreedoras de tal consideración, como queda recogido en el articulo 163.1 de los estatutos de la USC".
En cierta forma, los cabrones del Consejo de Gobierno de la Universidad de Compostela (USC) tienen razón: lo de Franco, más que ciencia cae casi dentro del milagro.
Ningún cálculo matemático puede razonar cómo se coge un pueblo en la miseria y se lo deja con utilutario y segunda vivienda.
Ninguna fórmula física puede explicar la clarividencia para deducir el consumo de agua a treinta años vista de su muerte, y realizar las obras hidráulicas necesarias para el suministro de una población multiplicada.
Ningún estudio de científico profesional podría calcular en cuantas hectáreas debía hacerse una repoblación forestal, para que fuera capaz de resistir un cuarto de siglo a los incendios intencionados de la especulación municipal.
Ninguna especulación estadística conseguiría explicar el empeño en construir Universidades para que prácticamente todos los españoles pudieran acceder a sus aulas.
Ningún urbanista ni arquitecto de campanillas ha hecho, hasta el momento, más barriadas de viviendas protegidas, a precios realmente asequibles, y con calidad de construcción de la que personalmente doy fe.
Los méritos científicos personales de Franco acaso queden reducidos a la arquitectura -eso sí, fundamentalmente militar- con los que en un par de años fortificó las islas Baleares, gracias a lo cual los anarco-separatistas catalanes del 36 tuvieron que salir corriendo tras el fallido intento de desembarco; algunos con el rabo entre las patas, y la mayoría dejándoselo en la playa, como los cabestros del consejo de Gobierno de la Universidad de Compostela.
Tal vez sus estudios de Geografía no fueran tan académicos como los de esa panda de sinvergüenzas, pues los hizo sobre el campo, lo mismo para correr a gorrazos a los padres ideológicos de los capones de la Universidad de Santiago, que para crear pueblos, embalses, carreteras, industrias...
En fin, zopencos de la Universidad de Santiago de Compostela: modifiquen sus estatutos, y escriban que los merecimientos necesarios para ser Doctor Honoris Causa pasan indefectiblemente por ser un asesino probado, o tan hijo de puta como los miembros de su Consejo.
Y así estará todo claro.