SOBRE DOÑA GOTZONE.

Publicado el 11 de Octubre, 2006, 11:34. en General.
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Doña Gotzone Mora que ayer -radio Intercontinental de Madrid- hacía una descripción verdaderamente acongojante de su situación personal y la de sus allegados, tanto personales como ideológicos.
Relataba cómo se ve obligada a llevar permanentemente escolta las veinticuatro horas del día; cómo la insultan y acosan por las calles o en las propias aulas donde ejerce su profesión. Cómo -ya hace muchos años- los etarras que eran sus compañeros de estudios le comentaban que "lo que hemos conseguido es por la debilidad del Gobierno" (el de entonces, claro, y refiriéndose al Estatuto de Guernica). Y cómo sus hijos le dicen que no quieren que los demás se enteren de que son hijos suyos porque entonces les echan del trabajo.
Verdaderamente triste, indignante, exasperante, que buena parte del pueblo vascongado sufra estas condiciones de vida.
Sin embargo, uno, que ya es perro viejo y tiene el colmillo retorcido, tiene que preguntarse qué decía -o qué callaba- doña Gotzone cuando su partido anteponía las siglas PSE a las del PSOE, para ir de la mano del PNV a las poltronas del gobierno autónomo vasco. Qué decía -y qué callaba- cuando eran los guardias civiles y los militares destinados en Vascongadas los que tenían que estar alerta -ellos no tenían escolta- las veinticuatro horas del día y, de manera muy especial, cuando llevaban a sus hijos al colegio, a su mujer a la compra, o a su novia al cine.
¿Qué decía, que protestas y quejas elevaba doña Gotzone, cuando los hijos que no querían que se supiera quienes eran sus padres eran los de los guardias civiles y militares? Y ¿qué decía, callaba o hacía, cuando los hijos de los militares y los guardias civiles no eran despedidos del trabajo, sino asesinados?
Como decía hace un tiempo, estas preguntas no son retóricas; pregunto porque no lo se. Y me gustaría que quien tenga documentación sobre las protestas, quejas, denuncias de doña Gotzone, me las hiciera llegar.
Caso contrario (caso de que ni protestase, ni se quejara, quiero decir), no me quedaría más remedio que traer a cuento la famosa frase sobre los polvos y los lodos.