SOBRE LA "EXTREMA DERECHA".

Publicado el 18 de Septiembre, 2006, 14:09. en General.
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Por una vez, y sin salir aún de mi asombro y obnubilación, debo confesar que estoy totalmente de acuerdo con don José Luis Rodríguez Zapatero en muchas de las cosas que dijo ayer, en el cierre del sarao de su partido.
Concretamente, con todo lo afirmado en torno a la nueva extrema derecha. Tan de acuerdo estoy, que voy a transcribir -para comentarlo acto seguido- el resumen que facilita la prensa. Tengo, previamente, que definir esa extrema derecha a que alude.
Es una extrema derecha que -Ley 14/1994, de 1 de junio- autoriza la creación de las Empresas de Trabajo Temporal, haciendo del trabajo pura mercancía, condenando a los trabajadores al reparto de la miseria, nuevos esclavos para enriquecer a sus amigos ultracapitalistas. La extrema derecha que flexibiliza el mercado de trabajo, convirtiendo el despido en prácticamente libre. La extrema derecha que no cesa de subir los impuestos indirectos -los más radicalmente injustos- en avariciosa recolecta. La extrema derecha que transforma a los inmigrantes ilegales en soplones, delatores de sus patronos -regularización de Caldera- y, en suma, policía política de su régimen. Extrema derecha que arroja sobre la espalda de los ciudadanos la responsabilidad de hacer cumplir la Ley, (la anti-tabaco, hace unos meses; la anti-Alcohol dentro de poco), todos delatores y soplones ante la ineptitud del Gobierno. Extrema derecha que pone en la calle a los inmigrantes indocumentados, condenándolos al trabajo ilegal -sin garantías ni derechos- o a la delincuencia.

Bien: establecido ya quien es la extrema derecha, pasemos al comentario pormenorizado de las palabras del señor Rodríguez:


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... una nueva extrema derecha que pretende revisar la historia e, incluso solapadamente, hacer una nueva valoración de la dictadura, deslegitimar las instituciones y poner en cuestión el resultado electoral.

Imposible decirlo mejor, señor Rodríguez. Hay una extrema derecha que se ha empeñado en remover el pasado, el falsificar los hechos, en borrar lo que es imborrable porque es Historia. Que se ha empecinado en el imposible de contarnos a los españoles, con métodos de la Enciclopedia Soviética o de Gran Hermano -el de Orwell- algo que no podemos creer por la sencilla e imbatible razón de haberlo vivido en primera persona. Que se ha propuesto, no sólo deslegitimar, sino vaciar de contenido las instituciones -cuando no adulterarlas-, poniéndolas al servicio de la situación política. Que sugiere a las Instituciones que contemporicen y atemperen el cumplimiento de la Ley a los deseos gubernamentales.
Y que pone en cuestión el resultado electoral, haciendo que las minoritarias opciones separatistas tengan en la vida pública un peso que de ninguna forma se corresponde con los votantes a los que representan.

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... comentó que es difícil debatir con un partido "que siempre usa el insulto mayor y la descalificación y está en la crispación".

Y usted que lo diga, señor Rodríguez. Es -más que difícil- imposible debatir con un partido que no sabe mas que insultar, mentir con cara pétrea sobre los que ya no se pueden defender; que vive en la permanente crispación de saber que, por mucho que hagan, lo que fue, fue, y no hay quien lo mueva; que no sabe mas que hacer oposición a algo que ya no existe y en la memoria histórica de la mayoría de los españoles estaba superado.

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"Porque en el fondo -aseguró- tienen miedo a España, y por eso siempre la han querido tener atada".

Totalmente cierto. La extrema derecha tiene miedo a España. Tuvo miedo de España cuando, no admitiendo los resultados electorales, se alzó en armas en octubre de 1934 en un intento de sojuzgarla. Tuvo miedo de España en las elecciones de 1936, cuando amenazaba con la guerra civil si no triunfaba su candidatura. Tuvo miedo de España durante la Guerra Civil, en vista de lo cual se echó en brazos de la Unión Soviética del padrecito Stalin. Tuvo miedo de la España renacida en honor y dignidad; tanto miedo, que no tuvo inconveniente de ponerse al servicio de aquél pobrecito bobo de Estoril, con tal de figurar en algún sitio. El caso era tratar de atar a España, el honor de España, la metafísica de España; eso que tanto les duele porque no la comprenden.

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Zapatero destacó la ambición del PSOE de ganar el futuro y pidió a los socialistas que dejen a la derecha que pierda el tiempo en "reparar el pasado, su pasado".

Eso está bien, señor Rodríguez. No pierda el tiempo en reparar el pasado, su pasado. El golpe de Estado de la revolución de Asturias -expolio de la Cámara Santa incluido- no tiene arreglo. No hay reparación posible para las checas y los paseos. No hay mentira capaz de ocultar la cobardía de sus milicianos, cuya más heróica hazaña fue ir a pegar unos tiros contra los de El Alcázar. No hay manera de ocultar el ridículo de la sumisión al Conde de Barcelona, pedigüeños de alguna carterita ministerial por el amor de Dios.
No hay manera de reparar su adhesión a los etarras, cuando eran tan amigos de su partido que los incluían entre los luchadores por la libertad. No hay forma de negar los asesinatos de sus propios compañeros, por las cuales sus propios militantes les maldicen.
No hay manera de reparar su pasado, señor Rodríguez, y a su partido siempre le acompañarán asuntos como el de Roldán, los GAL, los fondos reservados, la negociación con ETA a espaldas de sus socios del Pacto contra el Terrorismo.
No hay manera, señor Rodríguez, de reparar su golpe de Estado del 13 de marzo de 2004, cuando -cosa inconcebible en una democracia liberal- vulneró la jornada de reflexión, cosa que en cualquier estado de derecho hubiese conllevado la nulidad de las elecciones.