SOBRE LA EXPRESION DE RUBIANES.

Publicado el 14 de Septiembre, 2006, 11:37. en General.
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Los papanatas habituales, zopencos de muladar y alcantarilla, vuelven a la carga con su consabida estupidez. Hablan de censura, de libertad de expresión, de intransigencia, para quejarse de que el hijo de puta que insultó públicamente a España en la televisión oficialista y separatista catalana haya sido -dicen- vetado en el Teatro Español de Madrid.
Bien saben ellos que ese presunto veto no ha venido por el director del teatro, Mario Gas, que lo defendió y disculpó; ni por la concejala del ramo, que ha elogiado públicamente la obra del mencionado hideputa, lamentando que no pudiéramos disfrutarla. Menos aún ha sido vetado por el alcalde Ruiz Gallardón, que desde su progresía de cartón piedra con cara de cemento, no ha dicho esta boca es mía contra el cabrón Rubianes.
El cabrón, hijo de puta, cómico sin gracia, José Rubianes, ha recibido sencillamente la repulsa del público. No han sido los medios de comunicación, ni los políticos con mando en plaza -tan acojonadillos, los pobres, que les llaman tontos y dicen gracias- sino la gente de a pié.
¿O se piensan que los que iban a ir a manifestarle sus opiniones a la puerta del teatro no son gente del pueblo? Y los que proyectábamos ir a ver la función para expresar nuestras opiniones, ¿qué somos?
Señores, aquí hay una cosa muy clara: si el fantoche Rubianes tiene libertad de expresión, los demás también la tenemos. La utilizamos para decirle lo que pensamos, y punto.