SOBRE CREACIÓN Y EVOLUCIÓN.

Publicado el 13 de Septiembre, 2006, 10:38. en General.
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Tema que ayer, en su visita a Alemania, Benedicto XVI volvió a presentar, diciendo que la evolución solo desde una perspectiva científica, es irracional.
Palabras que, por supuesto, han sido criticadas por los de siempre, con las tonterías de siempre.
Sin considerarme tonto del todo, es evidente que estoy muy por debajo de la categoría intelectual de Benedicto XVI. Aún así, quiero, simplemente, presentar mis dudas.
Según Darwin, el ser humano proviene del mono. Esto está claro; el cuerpo humano procede del simio y la prueba más contundente es que hay muchos humanos que están más cerca del mono que de sus presuntos congéneres.
Darwin y sus seguidores evolucionistas -tan presuntuosos de ciencia- han demostrado a través de distintos escalones evolutivos cómo el mono se convierte en humano. Lo que Darwin y sus seguidores no me han explicado aún, es el por qué.
¿Por qué se convierte un cuerpo de mono en un ser humano? ¿Y por qué sólo un tipo de mono se transforma en humano? ¿Y por qué los demás no lo hacen? ¿Por qué los simios siguen siendo simios desde el principio de los tiempos? ¿Por qué ninguna especie de simio ha evolucionado nada en absoluto?
Cuando me expliquen científicamente esta no evolución y estos porqués, confesaré mi error. Hasta entonces, seguiré pensando que un día, allá al principio de los tiempos, Dios Nuestro Señor tocó con Su dedo un cuerpo -materia- y le infundió ese algo que lo diferencia: el alma.
Es más: que me expliquen también cómo es posible la involución a que asistimos; cómo el ser humano -de esencia divina- retrocede a los más bajos escalones de la evolución animal aunque conserve el cuerpo y las funciones de un ente humano. ¿Por qué el ser humano, siendo según ellos el culmen de la evolución, se comporta cada vez más frecuentemente de forma contraria a la supervivencia de su especie?
Lo dicho: respóndanme, no a los cómos, sino a los porqués.