|
Al menos desde el punto de vista de las leyes islámicas, por cuya aplicación un hombre acusado de adulterio ha sido condenado a muerte por lapidación, y su amante tan sólo a un año de cárcel y 100 latigazos, habida cuenta de su condición de soltería. Supongo que, en virtud de una mínima coherencia, cuantos apuestan por el respeto a las diferencias, la adaptación a las costumbres foráneas y las alianzas de civilizaciones, verán esta sentencia con buenos ojos. Por mi parte, estoy dispuesto a someterme a esas leyes, en tanto en cuanto las feministas, los progres, los tolerantes y demás ralea hagan lo propio. Dado que soy uin facha retrógrado y carca, puedo con limpieza de espíritu arrojar muchas primeras piedras. Me lo iba a pasar teta.
|