SOBRE LA DEFUNCIÓN

Publicado el 30 de Marzo, 2006, 16:38. en General.
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La defunción de España, que acaba hoy mismo de certificar el Congreso de los Diputados.
España, la primera nación del mundo en constituirse como Estado Nacional, ha dejado de existir por 189 votos a favor. Por 189 votos de traidores a España, de borregos, de –aquí, don Miguel de Cervantes, soldado poeta- hideputas.
Nos han matado a España con 189 votos a favor en el circo del Congreso. Con los votos a favor de los ¿cuántos eran, 11 millones?, de votantes socialistas. Con la absoluta apatía de los borregos que pasean impávidos, de los cretinos de aquí no pasa nada, de los hideputas –salve de nuevo, don Miguel, glorioso manco de la más alta ocasión que vieron los siglos- que no tienen en la vida más objetivo que comer, beber como cosacos y aparearse como animales. Acaso porque no son más que borregos, cretinos, animales... Bípedos sin plumas, amigo Diógenes
simples necios.
Cuando la negligencia llega a ciertos límites y compromete ciertas cosas sagradas ya se llama traición. Lo dijo un joven universitario, asesinado por la izquierda con las armas que había cargado la derecha: José Antonio Primo de Rivera.
Ciento ochenta y nueve traidores. Once millones de traidores. Ellos lo han querido y yo, español a quien le acaban de matar su Patria, los maldigo.
Me queda, eso sí, el consuelo de ser aún suficientemente joven para poder empuñar un fusil en la próxima guerra civil, que comienza hoy. Dios me conceda el privilegio de morir matando; de morir con las manos llenas de la sangre de estos millones de puercos.
Amén.