SOBRE SI MERECE LA PENA

Publicado el 23 de Febrero, 2006, 16:32. en General.
Referencias (1)

El doctor Vicente Gil, médico del Caudillo, solía leerle en ocasiones aquello que más le llamaba la atención en la prensa. En cierta ocasión leyóle un artículo de Rafael García Serrano donde este se preguntaba si aquella España -¡y era la de los primeros 70!- había merecido el sacrificio de los que murieron por ella.
- Dile a García Serrano, que morir por la Patria siempre merece la pena.- respondió Franco.
Al cabo de un cuarto de siglo, con esta España nuestra que quizá ya ha dejado de existir aunque aún la inercia nos haga pensar lo contrario, con esta España que se nos muere entre las manos vacías de dignidad, de valor, de santa ira, cabría preguntarse si el sacrificio de los hombres del 23-F mereció la pena.
¿Mereció la pena que se jugaran sus brillantes carreras militares, el pan de sus familias, los años de cárcel? ¿Mereció la pena que se jugaran la ilusión, la fe y la esperanza?
No soy quien para responder por ellos. No puedo responder por el Excelentísimo Teniente General D. Jaime Milans del Bosch y Ussía, caballero ejemplar que ya ha encontrado su sitio a la diestra de Dios. No puedo responder por el Ilustrísimo Teniente Coronel D. Antonio Tejero Molina, la primera víctima del “golpe de Estado”. No puedo responder por el heroico Comandante D. Ricardo Pardo Zancada, el que acudió a la llamada del deber, de la palabra comprometida, del honor, cuando ya sabía que todo estaba perdido.
No puedo responder por ninguno de aquellos hombres de honor. Sólo puedo responder por mí mismo. Y mi respuesta es similar a la del Generalísimo Franco: Cualquier sacrificio por la Patria merece siempre la pena.
Ellos, todos, pueden tener la conciencia tranquila y llevar la cabeza bien alta. Y a mí me hubiera gustado estar con ellos.